cafe desayuno

Los mejores desayunos

¡Menos mal! Poco a poco nos vamos concienciando de que un zumo de naranja y leche con galletas no es desayunar bien. Van cayendo mitos sobre el desayuno y eso es bueno, porque ni es la comida más importante del día, ni tenemos por qué meter fruta, lácteo y cereal.

El desayuno es una comida como otra cualquiera. Lo que la hace única es que se suele llamar así a la primera comida del día. Tanto si se hace a las 7:00, como si se hace a las 12 del mediodía. Muchos se han cansado ya de decirlo y yo no voy a repetir otra vez lo mismo.

Pero ahora que ya sabemos, que nuestro cuerpo es capaz de rendir perfectamente, aún sin desayunar, toca superarse. Yo sí que creo que hay algunas cosas mejores que otras para desayunar, y tiene un porqué. Hoy verás que puedes desayunar cualquier cosa, y cuáles son los mejores desayunos.

¿Comer un filete para desayunar?

Pues claro, y ¿por qué no? ¿Hay alguna ley ética o civil que impida comerte un filete a las 7 de la mañana? Si es así, has ganado la partida y puedes postearla abajo para que todos la veamos. Si no es así, entonces puedes. ¿Y unas gambas al ajillo? Mi hijo pequeño, me pidió para desayunar arroz con tomate. ¿Cómo le voy a decir que eso no!, que en vez de eso, tiene que comerse esto:

desayuno NO saludable
¿Le das esto de desayunar a tu hijo? No parece la mejor opción…

Dándole la vuelta a la tortilla, ¿almorzarías un bol de cereales? ¿Mojarías una magdalena en el colacao a las 14:00? Si la respuesta es no, entonces es que no es un buen desayuno, ni comida ni cena.

¿Quieres comer tortilla por la mañana?, adelante. ¿Quieres almorzar un yogur con fruta y frutos secos?, perfecto.

¿Hay horarios para comer?

Lo realmente importante es comer alimentos y no cuando los comas. No sé por qué hay una hora fija para comer. ¿No será mejor comer cuando tienes hambre? Si te levantas y no tienes hambre, ¿por qué tienes que desayunar antes de salir de casa? Y si llegan las 12 de la mañana, ¿por qué tienes que esperar a las 14h? Si hay un horario fijo para comer o cenar en el trabajo, lo puedo llegar a entender, pero si no… Los fines de semana, que tienes más libertad también lo haces, ¿te has dado cuenta?

<<Pero si comiera cuando tengo hambre, estaría comiendo a todas horas, y por lo menos así me controlo un poco>>. Si tienes hambre a todas horas, puede ser por dos motivos, o un desajuste hormonal, o que no comes comida. Si comes comida real, tu cuerpo va a tener que asimilarla y eso le lleva un tiempo. Si comes pseudoalimentos diseñados para engañarte, no se te quitará la señal de hambre nunca…

¿Hidratos de carbono mejor en el desayuno o en la cena?

La mejor respuesta es: da igual, mientras sean alimentos. Si vas a comer pseudoalimentos, entonces la respuesta es nunca.

¿Sabes por qué nos meten la idea de que mejor los carbohidratos en el desayuno? Porque si empiezas comiendo eso, hay más posibilidades de que sigas comiendo lo mismo a lo largo del día. Porque los CH son lo que da dinero, porque el azúcar es muy barato, y la harina de trigo también. Sin embargo, los pseudoalimentos que los llevan multiplican su precio por 10, o por 70…

El cambio que va a suponer, ingerir comida con hidratos de carbono en su mayor parte, es tan pequeño, que en la mayoría de los casos, va a dar igual si los tomas por la mañana o por la noche.

Así que vamos a olvidar de una vez los carbohidratos, las grasas y las proteínas, y vamos a centrarnos en la comida. De entre todos los alimentos que has comprado, ¿cuál te apetece desayunar? ¿Ninguno? Pues no desayunes. O simplemente toma un café, o un té, o un vaso de agua. Si lo que te apetecen son galletas, es que no tienes hambre.

Deja de ver la comida como una necesidad vital, y piensa que es un premio. Un premio que te tienes que ganar. No necesitas comida para funcionar, sino que la necesitas para reponer. Si desayunas nada más levantarte…¿te vas a reponer de un sueño reponedor? No parece muy lógico. Si has pasado la noche en vela, quizá sí sea buena idea desayunar pronto, de otra manera no tiene sentido.

¿Entonces qué desayuno?

Alimentos. Sé que me repito, pero es la respuesta de la mayoría de las preguntas. El problema es que creemos que desayunar leche y galletas es más rápido y cómodo que huevos con jamón. Desayunar bacalao al pil-pil o un solomillo Wellington puede que no sea una preparación rápida y cómoda de comer, pero hay muchas más opciones muy nutritivas, apetitosas y económicas que no llevan más de 5 minutos. Empezamos el top 10:

Estofado de ternera

Suponiendo que has comido o cenado estofado, y te ha sobrado, puedes dejarlo para desayunar al día siguiente. Hazlo si te levantas realmente con hambre.

También puede ser merluza dulce, potaje, alubias…en general las comidas con caldo se conservan muy bien de un día para otro.

Tiempo de preparación: lo que tardes en recalentar

Ensalada

Ah, pero…¿se puede comer ensalada para desayunar? Bueno, yo por si acaso, miraría por la ventana, por si algún vecino me ve y se le ocurre denunciarme. Pero suponiendo que tú tienes cortinas, puedes preparar una ensalada de canónigos, tomate, queso y anchoas. Mucha gente no come ensalada por la noche, por si le da gases para ir a dormir. Bueno, pues si la comes por la mañana tendrás todo el día para soltarlos…

Tiempo de preparación: Poco, sobre todo si has lavado la lechuga el día anterior y la has guardado en la nevera. En este caso es importante que no la aliñes. Es lo que la pone chuchurría.

Caldo de grelos y cachelos

Me tomo la licencia de tomar prestadas las palabras del gallego. Suponiendo que tienes hecho caldo de pescado, puedes usarlo para cocer unas patatas y lo verde de unas acelgas. Tomar un caldo caliente por la mañana te ayudará con esas mañanas frías de invierno, pues activa el metabolismo, y con lo nutritiva que es y lo saciante de la patata, no creo que te ataque el hambre a media mañana.

Tiempo de preparación: 30 minutos. Si bien es cierto que se tarda más, puedes poner a cocer las patatas nada más levantarte y mientras, hacer el resto de cosas como ducharte, vestirte, etc. Las patatas cuecen solas.

Yogur con granola

Si ya sabes hacer granola, puedes añadirla a un yogur y echar una pieza de fruta picada. Además cumpliría la recomendación: fruta-lácteo-cereal. ¡Vaya toreo a kellogg’s!

Tiempo de preparación: 2 minutos.

Huevos a la extremeña

Hemos llegado al ganador. Nada te aportará más saciedad por menos precio. No apto para vesículas atrofiadas

  1. Coge una sartén pequeña y calienta un chorro de AOVE.
  2. Dora a fuego lento unos dientes de ajo cortados en láminas de unos 2mm en AOVE y unas láminas de tocino. Reserva.
  3. Ahora fríe 2 huevos en ese mismo aceite.
  4. Pones los huevos encima del plato con el tocino y los ajos por encima. Espolvorea con pimentón.

Tiempo de preparación: 7 minutos

He puesto unos desayunos muy variopintos, pero como verás, se preparan fácilmente y lo más importante de todo: son muy baratos. Lo más caro sería la carne del estofado(1€/persona). Y lo más importante, si desayunas esto, no te va a entrar hambre hasta la comida. Te ahorras el snack de media mañana, con el consiguiente tiempo que requiere comerlo. ¡Y el dinero de comprarlo!

¿Alguna sugerencia más?

comida basura

¿Cómo transformar basura en comida?

La industria alimenticia se centra en transformar comida en basura. Hoy, voy a darle la vuelta a la tortilla para ayudarte a transformar basura en comida.

Estamos de acuerdo en que el problema base es este. Pero suponiendo que como yo, no tires comida al cubo de la basura, quiero compartir contigo mis trucos. ¿Cómo llegue a comer por 100€ al mes? Está claro que ese objetivo no es compatible con tirar nada de comida. Para ello tendrás que aprovechar todo lo que compras.

No se trata de abrir el brick de leche para sorber los restos. Eso poco te va a ayudar… Se trata de comerlo todo. Se dice a menudo que si tu basura de plásticos es mayor que la orgánica, algo estás haciendo mal. Y estoy de acuerdo, pero vamos a matizar. Ya has aprendido que no todo lo envasado es malo, pero aún hay muchas cosas que tiras y no deberías.

Hace muchos años, cuando aún usábamos lanzas para cazar y escalábamos para coger fruta, la comida escaseaba. Dejar algunas peras en lo más alto del árbol no era una opción. Tampoco pasarte 30 minutos corriendo, para cazar un animal, del que solo te vas a comer el solomillo.

Hay que transmitirle a la industria alimentaria que no tiene que producir tanta comida. Y para ello, nada mejor que reducir nuestro consumo. ¿Te parece ambicioso? Si en vez de comprar a lo loco, aprovecháramos los “desperdicios”, nos cundiría mucho más el dinero. Y cuando tocamos la parte del bolsillo, la gente aprende rápido.

En el súper

Lo que tiene que estar por encima de todo es reducir, al igual que en las famosas 3 R’s.

Primera regla: Si ya sabes identificar un pseudoalimento, no lo compres. No alimenta, no sirve para nada útil. Únicamente excita tu sentido del gusto artificialmente para que consumas más y más de un producto que roba tu salud. Usa ese dinero para comprar un libro que excite tus sentidos mucho más. O si de verdad te gusta comer, ahorra durante unos meses y págate un restaurante bueno.

Segunda regla: Piensa en qué te hace falta. Por ejemplo, tengo en casa pimiento y tomate. Pues me falta lechuga para hacer una ensalada. O rúcula, canónigos, espinacas, lo que esté en oferta en ese momento. Ir a la compra sin saber lo que tienes en casa, es un error. Imagina que dices: quiero comer estofado de ternera. Entonces compras carne, patatas, cebollas, ajo, pimentón y zanahorias. Cuando llegas a casa te das cuenta de que tenías ya 2kg de patatas, una bolsa entera de cebollas que estaba escondida detrás de unas hueveras vacías, un montón de ajos, y media bolsa de zanahorias. Además de no haber comprado nada en oferta, te has cargado de cebollas y como no tienes dónde guardarlas, las apilas y se acaban poniendo malas. Mal negocio.

nevera llena de pseudoalimentos
Muy mala idea tener la nevera tan llena de pseudoalimentos

Tercera regla: Huye de “la gran compra”. Mucha gente reserva una mañana entera para ir a hacer la compra semanal al centro comercial. Esto es un error por varios motivos. En primer lugar, sueles comprar productos procesados, porque no caducan en seguida y…ya los usarás. En segundo lugar, sueles comprar en base a una lista con productos de los que varía su caducidad. Compras carne picada para el lunes, una dorada para el martes, filetes para el miércoles, y pollo para el jueves. Si un día te invitan a cenar, o comes restos del día anterior, se acaba poniendo malo el pollo. Si, por ejemplo, de vuelta a casa, pasas por la pescadería y compras para uno o dos días, dejas margen por si hay imprevistos.

Cuarta regla: No descartes nada. Si pides un rodaballo cortado en filetes para hacer a la plancha, pide que te guarden las espinas. Puedes aprovechar la cabeza, espinas y piel sobrante del rodaballo para hacer un caldo de pescado riquísimo. Le va a dar a los arroces y a los guisos de pescado una enjundia de lo más sabrosa. ¿No sabes cómo?, pregúntame.

En la cocina

Primera regla: conoce tu nevera. Si sabes lo que tienes en la nevera, sabrás qué puedes cocinar, y qué puedes incluir del supermercado.

Segunda regla: es mejor tener la nevera medio vacía que medio llena. Cuando estuve viviendo con 100€ al mes desarrollé mi creatividad en la cocina. Esto me permitía crear recetas sabrosas, aún sin tener algunos de los ingredientes “necesarios” en la receta. Además, siempre es bueno tener sitio, por si llega una buena oferta y te toca hacer acopio.

Tercera regla: tira sólo lo que no puedas aprovechar. No tires los tallos de los espárragos trigueros, ni las hojas o peladuras de las zanahorias o patatas. Son ingredientes muy apreciados en el caldo de carne. Ni se te ocurra tirar la piel de las frutas o las hortalizas. Abre tu mente y prueba a comer la piel del mango. Si no puedes con lo blanco de la sandía o el núcleo de la piña, hazte un batido. ¡O un polo! Los que compras normalmente son comida-basura, pero si los haces así serán basura-comida, ideales para verano.

Cuarta regla: hasta que llegue la fresquera, aprende a conservar los frescos.

Quinta regla: aplica trucos de última hora. Si aprovechaste una oferta de tomates y compraste 3 kilos, usa los sobrantes para hacer salsa de tomate. ¿Te ha salido mucha? Embótala. Si compraste muchos albaricoques y se ponen muy maduros, haz compota. Y si se te han puesto maduros de más los plátanos, ¡ni se te ocurra tirarlos!, haz granola.

Ejemplos de aprovechamiento

Ya te he dado varias pistas de cómo aprovechar desperdicios para convertirlos en comida. Ahora vamos con ejemplos concretos.

Caldo de verduras

Realmente el nombre debería ser caldo de cocer verduras. Tanto si cueces en agua, como al vapor, verduras como brócoli, judías verdes, acelgas, espinacas, etc. Puedes usar ese caldo como bebida medicinal. Este caldo va a contener algunas de las vitaminas hidrosolubles que se lleva el agua de las verduras. Pero más importante que eso, son los antinutrientes que se lleva. Consumidos de forma hormética, pueden servir para fortalecer el sistema depurativo e inmune.

No necesita receta, simplemente, cuando cuezas verduras, en vez de tirar el caldo, embótalo. Y cuando haya hecho el vacío y se haya enfriado, guárdalo en la nevera.  Puedes tomar un vaso por la mañana o cuando sientas que puedes empezar un proceso febril.

Tallos de brócoli

Cuando cocinas el brócoli, ¿comes solo los “arbolitos” o también el tronco? Si crees que el tronco es un añadido que pagas para tirarlo estás desperdiciando un rico alimento.

Preparación

  • Lo normal sería cocerlo junto con el resto. Puedes dejarlo cociendo un rato más, pues tarda más en cocer. Unos 5 minutos más al vapor, o 2 minutos más si lo haces en agua.

  • Sepáralo, quita la parte de fuera, como si pelaras una naranja, y quédate con la parte interior del tallo.

  • Córtalo en rodajas como si fuera un salchichón.

  • Dóralas un poco en la sartén con AOVE

  • Pueden servir como acompañamiento en carnes y pescados, o como parte de una menestra.

¿Qué otros trucos conocéis para aprovechar lo que mucha gente tira?

alimentos carne

¿Qué debería comer? ¡Alimentos!

Si ya has aprendido lo que es un pseudoalimento, aquí vas a aprender lo que se podría considerar un alimento. Ya vimos que la RAE relaciona alimentación con nutrición, y precisa lo que nuestro cuerpo necesita, sin más. Hoy voy a entrar en detalle buscando alimentos que aporten vitaminas, minerales, oligoelementos, ácidos grasos y aminoácidos esenciales. Además incluiremos conceptos como saciedad, palatabilidad, y cómo no…economía.

Siguiendo un orden natural, de más fácilmente reconocible a menos, tendremos en primer lugar los productos frescos o perecederos. Después los que tienen un mínimo de procesado, que ha demostrado su seguridad a través de los años. Y por último, los más difíciles de diferenciar de los pseudoalimentos.

Frutas y verduras

Los meto en el mismo saco porque se suelen vender en el mismo sitio, aunque nutricionalmente pueden ser ampliamente diferentes. Las frutas van a aportar mucha más energía y palatabilidad que las verduras. Las verduras por el contrario, van a aportar muchas más vitaminas, minerales y saciedad. Y por pequeña que sea, algunos vegetales aportan cierta cantidad de proteínas más que las frutas.

Los vegetales, son en general, las hojas o las flores de las plantas. Generalmente son de color verde, por su contenido de clorofila y por ese color se les llama también verduras. Algunos ejemplos son: lechuga, escarola, espinacas, acelgas, brócoli, coliflor, judías verdes, alcachofa.

alimentos verduras
Ejemplos de verduras frescas

Las frutas pueden clasificarse según su cantidad de azúcar, y habrá quién predique reducir su consumo, si es elevado. Pero con todo y con eso, siguen siendo alimentos. De hecho son los mejores alimentos que puedes comer: Peras, manzanas, ciruelas, higos, melón, papaya, mango, aguacate, chirimoya.

alimento frutas
ejemplos de fruta fresca

Las hortalizas son un sí y no, un quiero y no llego, un casi pero no. En algunos países los llaman fruta y muchas veces la clasificación puede ser improductiva o banal. A diferencia de las verduras, son el fruto realmente, por lo que no tendrán venenos químicos naturales. Por otro lado, no son frutas pues no son tan dulces (tienen menos azúcar), ni tienen tanta palatabilidad. Además no crecen en árboles, sino de plantas. Son cultivadas en huertas, y de ahí su nombre. Tomate, pimiento, calabacín, calabaza, berenjena, pepino.

Para los más suspicaces, los zumos de frutas, las mermeladas, los batidos verdes, las hamburguesas de tofu y todos estos productos vegetales (o veganos) dispuestos en los estantes de los herbolarios o tiendas ecológicas quedan fuera de esta categoría.

Carne y pescado

Aquí cae la carne fresca, o sea, todos los productos cárnicos que compras y que no tienen ningún tipo de procesado distinto de cortar: muslos de pollo, codornices, panceta, chuletas de cordero, vísceras, huesos, orejas, carne picada.

alimentos carne
carne fresca

Se dice que del cerdo se aprovecha todo, y mi pregunta es: ¿Por qué del resto no? ¿A alguien se le ocurre alguna parte de algún animal que no se pueda aprovechar?

Se ha hablado mucho de que si la carne da cáncer y que mucha carne roja es mala. A mí eso me suena al cuento de que viene el coco. Si la alternativa a la carne de ternera, criada al aire libre y alimentada con pasto, es carne de pavo o de pollo criado en cautividad y alimentado con cereales y fibra prensada, vas por mal camino. Mi consejo para no dejarte el sueldo en carne ecológica es sencillo. Rota los animales todo lo que puedas, así como las partes del animal. Y en la medida de lo posible, huye de lo más consumido (ternera, cerdo, pollo).

Igualmente estarían todos los pescados cuyo mayor procesamiento ha sido cortar o congelar: merluza, salmón, trucha, boquerones, gambas, calamares, ostras.

alimento pescado
pescado fresco

Hicieron un experimento con un grupo de personas, y a unos les dieron carne y a otros pescado. Pues el grupo de pescado en general se sació más que el de carne. ¿No te lo crees? ¡Haz la prueba tú mismo!

Acorde con una entrada anterior, quedarían fuera de esta categoría todos los embutidos, salchichas, pastillas de caldo de carne, etc. Tampoco entrarían las latas de conservas, los palitos de cangrejo, las gulas, pastillas de caldo de pescado, etc. Algunos serán mejores y otros peores, pero no son frescos, por lo que estarán más abajo en la lista.

Huevos y lácteos

Todos los huevos de gallina, oca, codorniz, avestruz serán considerados alimentos, y muy buenos. Yo elegiría los menos exóticos y los más ecológicos, aunque todos son alimentos.

De los lácteos dijimos que yogur natural, nata, mantequilla, queso son alimentos, pero ¡cuidado con las variedades!

El yogur debería tener 2 o 3 ingredientes y no tener más de 5% de azúcar. La nata debería tener como mínimo un 30% de grasa, y su único ingrediente, leche. Cuando decimos mantequilla es mantequilla, ni se te ocurra coger margarina, o mantequilla light, ni nada de eso. El queso en todas sus variedades: de cabra, de oveja, de mezcla, curado, semicurado, gouda, parmesano, todo eso da igual. Tan solo es cuestión de gustos. Lo importante es no ver la palabra light en el envase y que esté hecho de leche, cuajo y fermentos.

La leche merece un capítulo aparte, pero de momento quédate con esta idea. Mejor si es leche de vacas que pastan libremente, que de vacas que viven hacinadas sin moverse. Y es mejor leche cruda o pasteurizada que UHT.

Legumbres y tubérculos

Los ejemplos más típicos de legumbres son: garbanzos, lentejas, alubias, judiones. En cuanto a tubérculos tenemos: patata, zanahoria, batata, yuca, rábano, remolacha.

Estos alimentos son altamente calóricos y aportan muchísima saciedad, pero casi no aportan nutrientes. De hecho las legumbres tienen compuestos que impiden que absorbamos los que comemos. Algo poco relevante, pues las técnicas de cocinado, como remojar o cocer, van a reducir este efecto. Además, los tubérculos suelen ser acompañamientos y las legumbres suelen cocinarse con carnes y verduras que compensan la falta de nutrientes.

Aunque botánica o culinariamente el rábano y la zanahoria sean tubérculos, son diferentes nutricionalmente. Aportan más vitaminas y fibra, y menos calorías.

Patatas fritas de bolsa y derivados de la remolacha, como el azúcar, quedan fuera de la categoría de alimentos.

Frutos secos

Los frutos secos en general son buena opción para comer a diario. Picar unos pocos mientras haces la comida te hará comer menos. O, por ejemplo, entre las 3 comidas, puede ser una buena opción para aplacar el apetito y escapar de tentadores pseudoalimentos.

Puedes consultar las propiedades de cada uno en internet. Unos con más proteína, otros con más grasa…

Tostarlos ligeramente te permitirá despertar el sabor sin necesidad de echar sal (puedes comprarlos ya tostados) y reducir antinutrientes.

Aceites

Los aceites son todos productos procesados. ¿Eso lo convierte en malo? No necesariamente. ¿Entonces de qué depende? Pues como la mayoría de los casos, justamente de ese procesamiento. Aceitunas, coco, frutos de la palma, pipas de girasol, de colza, cacahuetes, etc.

El aceite de oliva, o aceituna (de ahí el nombre) se extrae de un fruto, al igual que el de palma. Los frutos tienen jugo pero los frutos secos no. De ahí que del aceite de oliva o palma se pueda sacar virgen extra (extracción en frío por prensado). Estos aceites son buenos y ricos en antioxidantes. El resto de pipas (girasol, calabaza), semillas (colza/canola), cacahuetes no se pueden extraer en frío. Hay que machacarlos y calentarlos para licuar la grasa y poder extraer algo rentable.

¿Cuál es el problema de calentarlos? Que al calentar los residuos de aceitunas, fruto de palma, pipas, semillas, etc. Los aceites pierden los antioxidantes, y sin la protección de estos, dependiendo de la temperatura, pueden generar compuestos nocivos. Por esto, el aceite de oliva sale mejor parado que el resto, al poder extraerse en frío y conservar todos los antioxidantes, y casi no tener ácidos grasos poliinsaturados.

El aceite de palma, al producirse masivamente para bollería, se prefiere refinar para quitarle sabor y olor. Y para sacarle más rendimiento (más cantidad), se calienta en la extracción. Por eso, el aceite de palma que llega hasta nuestro país, en forma de Nocilla, es tan malo.

El coco es un fruto “seco”, pero curiosamente, tiene bastante jugo, y por lo tanto su aceite se puede extraer en frío. Si lo compras virgen extra puede ser tan bueno como el de oliva, aunque yo siempre recomiendo consumir el que más cerca tengas.

Entonces la clasificación sería: AOVE (aceite de oliva virgen extra), ACVE (aceite de coco virgen extra), AOV (aceite de oliva virgen), ACV (aceite de coco virgen). Hasta aquí alimentos que podrían ser consumidos sin peligro en función del bolsillo. El aceite de girasol…está muy en el límite. Si se consume en frío, se podría incluir de manera ocasional: conservas o mayonesa. Ante todo lo desaconsejo totalmente para freír. ¿Adivinas lo que pienso del aceite de girasol con 50% menos de grasa?

Si no tienes dinero para gastar aceite de oliva para freír, prueba a hacer patatas fritas en mantequilla o manteca de cerdo. Opciones mucho mejores que el aceite de girasol.

Enlatados y conservas

Todos los productos que se preparan para el consumo con un mínimo de procesamiento, y se guardan haciendo vacío no siendo necesarios conservantes.

En este grupo entrarían: conservas de pescados (salmón ahumado, anchoas en aceite, sardinas en conserva), pescados pelados congelados (gambas, anillas de calamar, moluscos…) verduras, legumbres enlatadas pre-cocidas (guisantes, judías, zanahoria), encurtidos (pepinillos en vinagre, cebolletas, aceitunas, banderillas) y fermentados (chucrut, kale,…).

Ojo: algunas llevan conservantes o usan azúcar como conservante. No es necesario, busca las que no lo lleven, o hazlas tú mismo.

Los embutidos en general, son pseudoalimentos, aunque va a depender del origen y el procesado que sean mejores o peores. Para que no me acusen de defender el producto local, diré que por ejemplo, el jamón de la selva negra, que es una especie de jamón serrano, pero ahumado y con algo menos de sal, puede entrar también en la categoría de alimento, pues es solo jamón (pata del cerdo) con un procesamiento ligero (ahumado) y un poco de sal.

alimento vs. psudoalimento
Compara una lista de ingredientes y otra

En contraposición tenemos el jamón cocido light con notas de color rosa en el envase y con afán de anunciarse como saludables, que incluyen en su pseudoalimento 50% de jamón. Obviamente este embutido no es un alimento.

Tampoco entrarían las salchichas en bote, las salsas con ingredientes desconocidos (que no sean alimentos), etc.

La regla general podría ser: cuanto más llame la atención, peor es.

El atún en lata… ¿lo meterías en alimentos o pseudoalimentos? Yo me voy a mojar y diré que es un alimento. En general es atún, aceite y sal. Si bien no lo comería a diario, suelo tener latas en casa, para de vez en cuando echar una en la ensalada, o como complemento del pisto. ¿Es importante que esté conservado en AOVE? Realmente no. Eso irá en gustos. A mí me gusta más al natural, y así le puedo poner el aceite y la sal que quiera. Pero tanto el escabechado, como con aceite de oliva, o de girasol da igual en este caso. Al no calentar el aceite, no va a generar compuestos cancerígenos ni le hacen falta antioxidantes. Otra cosa es que el aceite de oliva virgen extra contenga más vitamina E que el de girasol. Pero en cualquier caso yo, compre la lata que compre, lo escurro, así que apenas quedan un par de gramos.

Cereales

Los cereales depende de cuáles y de cómo se preparen pueden ser buenos o malos.

Algunos como el arroz o la avena son buenos perse. No sé por qué se empeñan en ganar dinero vendiendo tortas de arroz o galletas de avena.

Si son integrales aportarán más grasa y más saciedad, pero también más antinutrientes.  Si son sin cáscara, tendrán menos antinutrientes, y algo menos de grasa, pero en cualquier caso siguen siendo alimentos.

Por lo demás hay infinidad de cereales y la mayoría comparten una cosa: Aportan muchas calorías y pocos nutrientes. Al igual que las legumbres contienen compuestos que impiden que absorbas nutrientes. Por lo que no son una buena opción.

pseudo-alimento
El peor ingrediente posible del peor desayuno posible

Puedes comer avena o arroz diariamente, porque son relativamente baratos y buenos, si los preparas bien. Pero hoy en día huiría del pan en general y de los cereales “de desayuno”.

Productos procesados

Como ya he dicho no hay que caer en el error de pensar que todo lo envasado es malo. Ni todo lo fresco bueno.

Hay productos procesados, que pueden ser beneficiosos o no muy dañinos y aptos para un consumo ocasional.

La lista es muy variada, pero no se me ocurrían más categorías.

Cortezas de cerdo: fritas en la propia grasa o en aceite de oliva.

Pipas (girasol, calabaza,…) siempre que sean sin aditivos como nuestro mayor enemigo (E-621).

Fruta deshidratada: pasas, tiras de mango, rodajas de plátano. No es como la fruta fresca, pero es una manera de comer fruta (con su fibra) en distintas épocas del año. No lo contaría dentro de las famosas 5 piezas al día, pero siempre será mejor que unas galletas.

alimento pseudoalimento
A la izquierda chocolate. A la derecha azúcar con forma de chocolate

Chocolate: Pero del de verdad, no azúcar con trazas de cacao. Ni abortos de polialcoholes mezclados con forma de tableta. Por ejemplo: cacao, masa de cacao, pasta de cacao, manteca de cacao o cacao en polvo. De esto que tenga más del 80%. Y un poco de azúcar para que ligue el cacao. No hacen falta más ingredientes.

Bebidas

En cuanto a la bebida, ya hemos dicho que la única bebida NECESARIA es el agua, ¡sorpresa! Al ser una sustancia sin calorías, sin olor y sin sabor, mucha gente recurre a otras opciones para salir del aburrimiento, dando lugar a otras pseudobebidas. El agua de coco, que ahora está muy de moda, agua con gas, agua con limón… ¡he llegado a ver en el súper hasta aguas de sabores! En mi opinión, si tienes que recurrir a estos inventos para beber agua, probablemente no tengas sed, y será mejor que no bebas nada.

pseudoalimento
esto no es agua

Lo mejor para tu salud es el agua y nada más. Aunque yo a veces me concedo un capricho: un vaso de agua con gas con un chorrito de limón. Sin embargo, si tienes que apretarte el bolsillo, todas estas cosas te van a alejar de tu objetivo.

Por otro lado están los zumos. Ya hablamos de ellos anteriormente, porque hay mucha, qué digo mucha, muchísima variedad. En general, los zumos tienen el inconveniente de que no sacian, y la saciedad es el elemento clave tanto si queremos adelgazar, como si queremos ahorrar dinero. La opción más saludable menos dañina, que probablemente sea comprar el zumo que anuncian sin azúcares añadidos (bastantes tiene la fruta por sí misma, ya que cogen las más maduras, casi pochas que no valen para vender tal cual), que no es concentrado, sino, zumo exprimido 100%, te va a salir por un ojo de la cara. ¡Y encima está malo! Quiero decir, yo he probado un zumo 100% exprimido, sin azúcares añadidos y he probado uno exprimido en casa, y ¡vaya diferencia! Ya no entro en que sea mejor o peor, sino en la diferencia de sabor. Si es 100% exprimido sin más, ¿por qué sabe tan distinto?

Además, cuando haces, por ejemplo un zumo de naranja en casa, ¿cuántas naranjas usas? ¿Serías capaz de comerte todas esas naranjas enteras? Si es así, hazlo. Te reto. Prueba a tomarte un zumo de naranja recién exprimido de verdad y otro día coge esa misma cantidad de naranjas que has usado y cómetelas, con la pulpa. A ver cuándo te tarda más en atacar el hambre. De hecho si necesitas dos naranjas grandes para hacer un vaso de zumo, probablemente cuando hayas comido una entera, ya no quieras comer una segunda. ¡Anda! Acabas de descubrir que comiendo la fruta entera te dura el doble, o sea, que gastas la mitad.

salmon en oferta

¿Cómo reconocer una oferta?

“La información es poder” –Francis Bacon.

Dicen los duchos en economía, que en toda negociación o intercambio de bienes, se manejan dos tipos de información. En realidad son dos conjuntos distintos de información. Una pública y otra privada, para cada parte de la negociación. ¿Esto qué quiere decir? Que cuando un negocio (supermercado, tienda, etc) pone algo en oferta está haciendo pública una información, pero… ¿está ocultando otra? Evidentemente.

Lo que quiere hacer público cuando cuelga un cartel de oferta u oportunidad sobre un producto es: compra el brócoli, sólo cuesta 1€.

brocoli en oferta
¡Solo 1€! ¿barato?

La información oculta puede ser: tenemos excedente de brócoli, y queremos deshacernos de él. Pero nos costó tan caro, que tenemos que venderlo caro para poder ganar algo. Entonces depende de ti, reconocer si realmente lo están liquidando, o si quieren sacar beneficio abusando de tu ignorancia. ¿Cómo? Muy fácil, con información…

Casos prácticos

Imagina que la información que manejas es la siguiente: <<no sé cuánto vale el brócoli, así que si me dicen que 1€ es barato, será verdad. Han puesto un cartel de oferta, o sea que estará más barato que de costumbre>>. En este caso será fácil aprovecharse de ti. Sin embargo, imagina ahora que tu información es esta:<<la media del precio del brócoli en las tiendas del barrio es de 1,85€/kg. Si me están vendiendo 1/2kg por 1€, realmente es más caro, son 2€/kg>>. En este caso, podrás tomar una mejor decisión. Si además sabes que ahora no es temporada del brócoli, sabrás que será de invernadero. Por lo tanto, no será tan bueno como si fuera cultivado al aire libre.

Por poner otro ejemplo, vas a la sección de conservas y te encuentras lo siguiente:

oferta anchoas
Misma anchoa, distinto precio

30g de Anchoa son 2€, mientras que 45g son 3,40€. ¿Alguien sabe explicarme porque esos 15g son 1,40€? Ponen un envase bonito, le colocan una etiqueta amarilla, y zas, ¡vendido! ¿Realmente las matemáticas son tan complicadas? Sólo he hecho un par de restas.
Es la misma marca, y para aquellos escépticos, compré ambos envases y se los serví a unos amigos que vinieron a cenar. Ni ellos, ni yo fuimos capaces de notar la diferencia (tengo que decir que mi amigo es de Santander). De hecho entras en su web, y la única diferencia que ellos mismos hacen entre ambas, es que las azules son bajas en sal. ¿En serio?, ¿pueden un par de gramos más de sal inflar el precio 0,40€?, es un 13% más. Yo creo que no.

La causa

Es conocido que grandes superficies como Mediamarkt suben los precios de los artículos el día antes del “día sin iva”, haciendo que la rebaja no sea un 21%, si no un 12%, un 7%, o a veces nada. Pero no es tan conocido cómo un súper/híper vuelven llamativo un producto enmascarándolo como oferta, cuando en realidad no lo es. ¿Por qué querrían engañarte? Como ya he dicho los súper en general y los híper en particular, no son hermanitas de la caridad. No es que busquen engañarte, únicamente buscan su propio beneficio y unas veces estará alineado con tus intereses y otras no. Eso les da igual. No se guían tanto por la calidad de los productos, si no que tienen fórmulas matemáticas para colocar cartelitos de oferta, en función de un montón de factores, que no te dicen.

Por ejemplo, si han comprado un producto muy caro, por lo que sea –coyuntura de mercado, estado de la mar, baja temporada del producto– y lo ponen a la venta un 10% por debajo del precio esperado de venta, le colocan un cartel de oferta. Tú que antes, has pasado por otra tienda y has visto que el mismo producto estaba más barato, no has caído en su trampa. Pero si sólo tienes la información de ese súper, perderás dinero. Generalmente el precio que marcan depende de los proveedores, y tú no tienes la culpa de que tengan un proveedor más caro.

La importancia de las temporadas

Otro factor importante, sobre todo en pesca, frutas y verduras, es la temporada local del producto. Si quieres comer bonito en abril o sandías en febrero, vas a tener que pagar un alto precio por una calidad bastante pobre. En España tenemos la ventaja de tener una grandísima variedad de animales y plantas en cada temporada, que nos permite poder seleccionar las mejores de nuestra región.

Es tu responsabilidad buscar estos productos, aunque sólo sea por deferencia a los países donde no tienen esa opción. Imaginad la cantidad de fruta o verdura que son capaces de cultivar al aire libre en Canadá, Suecia, o Arabia.

Busca las temporadas de los productos, dentro de tu zona relativa y focaliza tu compra semanal en función de eso. No se trata de no salirte de un radio de 100km, como dicen muchos para reducir la huella ecológica. Reducir la huella ecológica es importante, pero limitarte a 100km, 250, o una cantidad concreta, me parece irracional.

No se trata de pensar en una frontera, si no de reducir. Si vivo en Cádiz será mejor comer boquerones, gambas rojas, y pescadilla, que atún, salmón o nécoras. Si vivo en Toledo, será mejor comprar carne de la sierra de Madrid, que de ternera gallega. O mejor todavía, comer cordero. Si te gustan los plátanos, canarias está muy lejos sí, pero… ¡mucho más lejos está Costa Rica!

Las temporadas no sólo afectan al precio, sino también a la calidad. Por ejemplo, si compramos carne de ternera alimentada con pasto, ¿cuándo será la mejor época? Pues obviamente en otoño, porque habrá estado todo el verano pastando en los campos, que es cuando más fértiles y llenos de pasto están. Al igual que la leche no homogenizada. El animal habrá producido una grasa de leche mucho más nutritiva cuando había gran cantidad de alimento nutritivo. Las empresas que comercializan estos productos, cortan la hierba y la secan para conservarla y dársela al animal a lo largo del año, pero no va a ser igual. Evidentemente es peor darles pienso, que entonces, va a dar igual la época del año.

Análogamente llega un momento hacia finales de verano en el que las sardinas han llegado a acumular una gran cantidad de grasa. Buena parte de esa grasa es Omega3 y por lo tanto van a estar más jugosas y van a ser mucho más nutritivas.

Entonces, ¿cómo reconozco una buena oferta?

Pues…lejos de descubrirte la penicilina, ya te adelanto que te va a tocar currártelo un poco. Nadie nace sabiendo, por lo que si quieres ahorrar en el carro de la compra te va a tocar moverte. Yo vivo en Madrid y te podría recomendar qué hacer en Madrid, pero no en cada zona del mundo.

Mi recomendación es que compares. Que recorras el barrio en busca de comercios pequeños. Si, como a la mayoría, te falta tiempo, puedes hacer cada vez la compra en un sitio distinto. Y comparar precios, calidades y cantidades.

Aunque no siempre compres lo mismo, puedes ir mirando los precios de lo que sueles comprar. Sobre todo de los productos que más compres. Que si no lo sabes ya, deberían ser: verduras, frutas, pescados, carnes, huevos, frutos secos, etc. Las legumbres, con lo que cunden, se va a notar poco, a no ser que seas vegetariano o te gusten especialmente.

Por ejemplo, a mí me gusta comprar los huevos ecológicos. Los tienes en una tienda de barrio a 2,50€, en el súper a 2,35€. Yo ante estas dos opciones quizá optara por la tienda de barrio, pues por esa pequeña diferencia apoyo el pequeño comercio local. Pero es que descubrí un herbolario a 500m de casa que los tiene a 1,95€. Adivinad dónde los compro. Consumo, de media, 2 docenas a la semana (somos 5 en casa). Por lo que de comprarlos en un sitio u otro, me ahorro de media 10€ al mes. ¡Y esto solo en huevos!

Ahora estamos en septiembre, por lo que la fruta que estará más barata es: sandías, melones, melocotones, nectarinas, ciruelas. Está acabando la temporada de estas frutas, por lo que es el mejor momento para comprarla. He llegado a ver sandías a 1,20€/kg en junio cuando ahora en la misma tienda el cartel indica 0,39€. ¡Una rebaja del 70%! Y aun así, las compro en el mercadillo a 2€ la sandía de 8kg…

Si ahora ves espinacas baratas…desconfía. O son de invernadero, o de hidroponía, o algo así. Si para ti está bien, perfecto, pero quiero que seas consciente de ello, y que no abusen de tu buena voluntad.

Recomendaciones

  • Antes de ir a hacer la compra, haz una lista (con el tiempo lo harás mentalmente) con los productos que están de temporada. Generalmente el momento óptimo es cuando está acabando la temporada, pues lo que no se haya vendido generará un excedente que se intentará vender “a toda costa”, o sea más barato, antes de congelarlo para ir vendiéndolo durante el resto del año. Y el peor momento…justo antes, pues la gente está esperando la nueva remesa nacional local para hacer acopio. Y como ya dije antes, a mayor demanda y menor oferta, mayor precio. ¡Ojo! Habrá quien intente pasar producto de la antigua temporada congelado, haciéndote creer que es de nueva temporada, sacándole un beneficio tremendo. No caigas en la trampa.
  • Cuando estés ante un cartel de oferta, párate a pensar en cuánto te suele costar cuando no está de oferta.
  • Haz las comparaciones siempre en las mismas unidades del producto precio/kilo, precio/litro, etc.
  • Cuanta más información tengas mejor. No compres siempre en la misma tienda, y mira los precios de lo que vas a comprar, así como de las cosas que sueles comprar en otro sitio.
  • Tampoco te obsesiones con buscar el precio perfecto o la ganga, es una carrera de fondo y lo que importa es el balance mensual.
  • Donde más te conviene esforzarte es en lo que más compras. Si un día están en oferta los bastoncillos para los oídos y te ahorras 1€ está muy bien. Pero realmente, ¿cuántas veces los compras? Seguro que muchas menos que peras o incluso lentejas. Si te ahorras tan solo 0,10€ en un kilo de peras cada vez, tendrás 1€ en un par de meses. Y un paquete de bastoncillos te dura más…

Ejercicio

¿Cuál de estos productos te parece más barato?

cual es la oferta
¿con qué ahorras más?

La respuesta en el próximo post