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salmon en oferta

¿Cómo reconocer una oferta?

“La información es poder” –Francis Bacon.

Dicen los duchos en economía, que en toda negociación o intercambio de bienes, se manejan dos tipos de información. En realidad son dos conjuntos distintos de información. Una pública y otra privada, para cada parte de la negociación. ¿Esto qué quiere decir? Que cuando un negocio (supermercado, tienda, etc) pone algo en oferta está haciendo pública una información, pero… ¿está ocultando otra? Evidentemente.

Lo que quiere hacer público cuando cuelga un cartel de oferta u oportunidad sobre un producto es: compra el brócoli, sólo cuesta 1€.

brocoli en oferta
¡Solo 1€! ¿barato?

La información oculta puede ser: tenemos excedente de brócoli, y queremos deshacernos de él. Pero nos costó tan caro, que tenemos que venderlo caro para poder ganar algo. Entonces depende de ti, reconocer si realmente lo están liquidando, o si quieren sacar beneficio abusando de tu ignorancia. ¿Cómo? Muy fácil, con información…

Casos prácticos

Imagina que la información que manejas es la siguiente: <<no sé cuánto vale el brócoli, así que si me dicen que 1€ es barato, será verdad. Han puesto un cartel de oferta, o sea que estará más barato que de costumbre>>. En este caso será fácil aprovecharse de ti. Sin embargo, imagina ahora que tu información es esta:<<la media del precio del brócoli en las tiendas del barrio es de 1,85€/kg. Si me están vendiendo 1/2kg por 1€, realmente es más caro, son 2€/kg>>. En este caso, podrás tomar una mejor decisión. Si además sabes que ahora no es temporada del brócoli, sabrás que será de invernadero. Por lo tanto, no será tan bueno como si fuera cultivado al aire libre.

Por poner otro ejemplo, vas a la sección de conservas y te encuentras lo siguiente:

oferta anchoas
Misma anchoa, distinto precio

30g de Anchoa son 2€, mientras que 45g son 3,40€. ¿Alguien sabe explicarme porque esos 15g son 1,40€? Ponen un envase bonito, le colocan una etiqueta amarilla, y zas, ¡vendido! ¿Realmente las matemáticas son tan complicadas? Sólo he hecho un par de restas.
Es la misma marca, y para aquellos escépticos, compré ambos envases y se los serví a unos amigos que vinieron a cenar. Ni ellos, ni yo fuimos capaces de notar la diferencia (tengo que decir que mi amigo es de Santander). De hecho entras en su web, y la única diferencia que ellos mismos hacen entre ambas, es que las azules son bajas en sal. ¿En serio?, ¿pueden un par de gramos más de sal inflar el precio 0,40€?, es un 13% más. Yo creo que no.

La causa

Es conocido que grandes superficies como Mediamarkt suben los precios de los artículos el día antes del “día sin iva”, haciendo que la rebaja no sea un 21%, si no un 12%, un 7%, o a veces nada. Pero no es tan conocido cómo un súper/híper vuelven llamativo un producto enmascarándolo como oferta, cuando en realidad no lo es. ¿Por qué querrían engañarte? Como ya he dicho los súper en general y los híper en particular, no son hermanitas de la caridad. No es que busquen engañarte, únicamente buscan su propio beneficio y unas veces estará alineado con tus intereses y otras no. Eso les da igual. No se guían tanto por la calidad de los productos, si no que tienen fórmulas matemáticas para colocar cartelitos de oferta, en función de un montón de factores, que no te dicen.

Por ejemplo, si han comprado un producto muy caro, por lo que sea –coyuntura de mercado, estado de la mar, baja temporada del producto– y lo ponen a la venta un 10% por debajo del precio esperado de venta, le colocan un cartel de oferta. Tú que antes, has pasado por otra tienda y has visto que el mismo producto estaba más barato, no has caído en su trampa. Pero si sólo tienes la información de ese súper, perderás dinero. Generalmente el precio que marcan depende de los proveedores, y tú no tienes la culpa de que tengan un proveedor más caro.

La importancia de las temporadas

Otro factor importante, sobre todo en pesca, frutas y verduras, es la temporada local del producto. Si quieres comer bonito en abril o sandías en febrero, vas a tener que pagar un alto precio por una calidad bastante pobre. En España tenemos la ventaja de tener una grandísima variedad de animales y plantas en cada temporada, que nos permite poder seleccionar las mejores de nuestra región.

Es tu responsabilidad buscar estos productos, aunque sólo sea por deferencia a los países donde no tienen esa opción. Imaginad la cantidad de fruta o verdura que son capaces de cultivar al aire libre en Canadá, Suecia, o Arabia.

Busca las temporadas de los productos, dentro de tu zona relativa y focaliza tu compra semanal en función de eso. No se trata de no salirte de un radio de 100km, como dicen muchos para reducir la huella ecológica. Reducir la huella ecológica es importante, pero limitarte a 100km, 250, o una cantidad concreta, me parece irracional.

No se trata de pensar en una frontera, si no de reducir. Si vivo en Cádiz será mejor comer boquerones, gambas rojas, y pescadilla, que atún, salmón o nécoras. Si vivo en Toledo, será mejor comprar carne de la sierra de Madrid, que de ternera gallega. O mejor todavía, comer cordero. Si te gustan los plátanos, canarias está muy lejos sí, pero… ¡mucho más lejos está Costa Rica!

Las temporadas no sólo afectan al precio, sino también a la calidad. Por ejemplo, si compramos carne de ternera alimentada con pasto, ¿cuándo será la mejor época? Pues obviamente en otoño, porque habrá estado todo el verano pastando en los campos, que es cuando más fértiles y llenos de pasto están. Al igual que la leche no homogenizada. El animal habrá producido una grasa de leche mucho más nutritiva cuando había gran cantidad de alimento nutritivo. Las empresas que comercializan estos productos, cortan la hierba y la secan para conservarla y dársela al animal a lo largo del año, pero no va a ser igual. Evidentemente es peor darles pienso, que entonces, va a dar igual la época del año.

Análogamente llega un momento hacia finales de verano en el que las sardinas han llegado a acumular una gran cantidad de grasa. Buena parte de esa grasa es Omega3 y por lo tanto van a estar más jugosas y van a ser mucho más nutritivas.

Entonces, ¿cómo reconozco una buena oferta?

Pues…lejos de descubrirte la penicilina, ya te adelanto que te va a tocar currártelo un poco. Nadie nace sabiendo, por lo que si quieres ahorrar en el carro de la compra te va a tocar moverte. Yo vivo en Madrid y te podría recomendar qué hacer en Madrid, pero no en cada zona del mundo.

Mi recomendación es que compares. Que recorras el barrio en busca de comercios pequeños. Si, como a la mayoría, te falta tiempo, puedes hacer cada vez la compra en un sitio distinto. Y comparar precios, calidades y cantidades.

Aunque no siempre compres lo mismo, puedes ir mirando los precios de lo que sueles comprar. Sobre todo de los productos que más compres. Que si no lo sabes ya, deberían ser: verduras, frutas, pescados, carnes, huevos, frutos secos, etc. Las legumbres, con lo que cunden, se va a notar poco, a no ser que seas vegetariano o te gusten especialmente.

Por ejemplo, a mí me gusta comprar los huevos ecológicos. Los tienes en una tienda de barrio a 2,50€, en el súper a 2,35€. Yo ante estas dos opciones quizá optara por la tienda de barrio, pues por esa pequeña diferencia apoyo el pequeño comercio local. Pero es que descubrí un herbolario a 500m de casa que los tiene a 1,95€. Adivinad dónde los compro. Consumo, de media, 2 docenas a la semana (somos 5 en casa). Por lo que de comprarlos en un sitio u otro, me ahorro de media 10€ al mes. ¡Y esto solo en huevos!

Ahora estamos en septiembre, por lo que la fruta que estará más barata es: sandías, melones, melocotones, nectarinas, ciruelas. Está acabando la temporada de estas frutas, por lo que es el mejor momento para comprarla. He llegado a ver sandías a 1,20€/kg en junio cuando ahora en la misma tienda el cartel indica 0,39€. ¡Una rebaja del 70%! Y aun así, las compro en el mercadillo a 2€ la sandía de 8kg…

Si ahora ves espinacas baratas…desconfía. O son de invernadero, o de hidroponía, o algo así. Si para ti está bien, perfecto, pero quiero que seas consciente de ello, y que no abusen de tu buena voluntad.

Recomendaciones

  • Antes de ir a hacer la compra, haz una lista (con el tiempo lo harás mentalmente) con los productos que están de temporada. Generalmente el momento óptimo es cuando está acabando la temporada, pues lo que no se haya vendido generará un excedente que se intentará vender “a toda costa”, o sea más barato, antes de congelarlo para ir vendiéndolo durante el resto del año. Y el peor momento…justo antes, pues la gente está esperando la nueva remesa nacional local para hacer acopio. Y como ya dije antes, a mayor demanda y menor oferta, mayor precio. ¡Ojo! Habrá quien intente pasar producto de la antigua temporada congelado, haciéndote creer que es de nueva temporada, sacándole un beneficio tremendo. No caigas en la trampa.
  • Cuando estés ante un cartel de oferta, párate a pensar en cuánto te suele costar cuando no está de oferta.
  • Haz las comparaciones siempre en las mismas unidades del producto precio/kilo, precio/litro, etc.
  • Cuanta más información tengas mejor. No compres siempre en la misma tienda, y mira los precios de lo que vas a comprar, así como de las cosas que sueles comprar en otro sitio.
  • Tampoco te obsesiones con buscar el precio perfecto o la ganga, es una carrera de fondo y lo que importa es el balance mensual.
  • Donde más te conviene esforzarte es en lo que más compras. Si un día están en oferta los bastoncillos para los oídos y te ahorras 1€ está muy bien. Pero realmente, ¿cuántas veces los compras? Seguro que muchas menos que peras o incluso lentejas. Si te ahorras tan solo 0,10€ en un kilo de peras cada vez, tendrás 1€ en un par de meses. Y un paquete de bastoncillos te dura más…

Ejercicio

¿Cuál de estos productos te parece más barato?

cual es la oferta
¿con qué ahorras más?

La respuesta en el próximo post

adelgazar es facil

Adelgazar es posible, si sabes cómo

Mucha gente está obsesionada con adelgazar. Casi parece que adelgazar es el objetivo en la vida. Hoy voy a explicar qué significa, y si de verdad es lo que quieres, enseñarte cómo adelgazar sin pasar hambre.

Como siempre huiré del aspecto científico, ya se ha escrito mucho aquí y aquí, y me voy a centrar en lo práctico. Te voy a ayudar a entender por qué engordas, y qué lo causa. Así como cuál es la mejor manera de adelgazar, y por qué no adelgazas.

Al comenzar una dieta se cometen 2 errores muy comunes. Se piensa que es una especie de purgatorio, tras el cual llegas al nirvana. Es decir, te tiras un mes comiendo brócoli cocido (y mal cocido) y pescado blanco (hervido, cuanto menos sabor más adelgaza), privándote de dulces y grasas, para llegar a tu peso ideal. Y cuando has llegado, ya lo has conseguido. Dejas de comer wasas sin sabor y te tiras al pan de harina candeal. Dejas el pescado hervido y te tiras a los donuts. Encantado de conocerte, efecto rebote.

El segundo error es creer que adelgazar es un fin, un objetivo y que tienes que sufrir para conseguirlo. Y cuando lo has conseguido, no sabes qué hacer, te sientes perdido y quieres dejar de sufrir.

Suponiendo que vivas 80 años, ¿tú crees que tu salud se va a ver afectada por lo que hagas durante 6 meses? Va a ser que no. La frase más acertada sería: tu cuerpo ha sido capaz de aguantar todos los excesos que has cometido, así que muéstrate agradecido y devuélvele el favor.

¿Por qué engordo?

Podemos discutir si el sobrepeso es culpa de una sociedad capitalista, que sólo busca números y rentabilidad, por encima del bien de las personas, o bien, el resultado del abandono de los buenos hábitos, o una mezcla de ambas. Pero una cosa está clara, sea por lo que sea, eres tú el mayor interesado en resolver el problema. Por eso, deja de lado todo aquello ajeno a tu voluntad y empieza por lo que puedes hacer tú.

Tu cuerpo está programado genéticamente para conseguir la mayor cantidad de comida posible, con el menor esfuerzo físico posible. Cuando tenías que recorrer kilómetros en busca de frutas o plantas comestibles, o cazar para comer, tenía sentido. Sin embargo, coger el coche para ir al hipermercado y sentarte durante 8 horas delante del ordenador, es un escenario muy diferente.

Por lo tanto, engordas porque comes más de lo que necesitas. Esto que parece una obviedad es tan tonto como la pregunta ¿por qué engordas? En vez de eso, pregúntate ¿por qué ERES CAPAZ de comer más de lo que necesitas? ¿Tu genética es mala?, ¿acaso tu sistema, perfeccionado durante millones de años, se ha estropeado de repente en 50 años? Lo dudo mucho. Comes más de lo que necesitas, porque NO comes lo que necesitas. Lo único que necesitas es agua y alimentos. Y lo que NO necesitas son pseudoalimentos.

Quiero dejar claro que engordar no es una enfermedad. No es como una infección con la que el cuerpo engorda/hincha la zona afectada para sanarla. Engordar es el resultado de un complejo entramado de hormonas que se desajustan por 2 causas últimas. Tu carro de la compra y tu trabajo de oficina.

¿Cómo adelgazar?

Análogamente, adelgazar no es un fin en sí mismo. No deberías pensar en hacer algo para adelgazar. Adelgazar es un efecto secundario que se produce en tu cuerpo, cuando llevas una alimentación adecuada y abandonas el sedentarismo.

No digo que vendas tu coche y dejes tu trabajo de oficina para hacerte cartero. Aunque irremediablemente mejoraría tu salud sin querer. Pero puedes cambiar ciertos hábitos, sin dejar tus pasiones.

Empieza por cambiar tu carro de la compra fácilmente (donde comprar). Elimina de tu carro los pseudoalimentos y llénalo de alimentos. Te garantizo una notable mejoría en tu salud y como efecto secundario adelgazarás sin querer. Si además, en vez de ir a comprarlos en coche al hiper, te paseas por el barrio, en busca de los mejores alimentos añadirás un plus de movimiento en busca de comida. Un estímulo que tu cuerpo entiende muy bien.

Si te pasas 8 horas trabajando sentado, aprovecha cualquier excusa para no estar sentado. Yo solo estoy sentado cuando estoy escribiendo, o cuando estoy comiendo. El resto del tiempo no paro de moverme, y busco cualquier excusa para no estar quieto. No se trata de ir inquieto de un lado para otro sin sentido. Pero si puedo ir a comprar andando, mejor que en coche. Y si en vez de carrito, tiro por las bolsas como se hizo siempre, añadiré un esfuerzo adicional. Si estoy con mis hijos en el parque, me pongo a correr y a jugar con ellos.

El hambre, ¿tu enemigo?

Antes que seres humanos, somos seres vivos, y estos tienen 3 necesidades básicas: alimentarse, relacionarse con el medio y reproducirse. Por ese mismo orden. Un instinto tan primario, no puede ser malo, ni tu enemigo. Tu enemigo, por tanto, será quien consigue alterar ese impulso para su propio beneficio. Aquí te presento a tus enemigos:

adelgazar con esto es imposible
A quien debes culpar

Si tú les ayudas comprando sus productos dándoles dinero, les estás dando un incentivo para seguir torturándote. No parece una buena estrategia.

¿Entonces los pseudoalimentos no sacian el hambre? Piensa que si así fuera, los que los venden, venderían menos. Luchar contra el hambre comiendo donuts y bebiendo zumos de frutas, sería como matar a un gigante con una honda. ¿Se puede? Sí, pero o eres el elegido, o te va a ser muy difícil. Si te dieran a elegir entre cuchillo, tenedor y cuchara para comer una sopa… ¿dudarías? Los orientales usan los palillos con una destreza inusual, pero deberás reconocer que es más difícil. Y si te dieran a elegir entre estas 3 cosas para mitigar el hambre, ¿cuál cogerías?

adelgazar es facil comiendo sano
¿Qué llena más?

Te presento a tu mejor amiga, la saciedad

Si para una sopa eliges una cuchara, para aplazar el hambre, tendrás que elegir la saciedad. ¿Te imaginas no tener nunca hambre? No tener nunca ganas de comer. Pues es posible. Solo tienes que elegir alimentos saciantes.

Puedes consultar en internet infinidad de listas de los alimentos que más sacian. Independientemente de que te hayas llevado sorpresas o no, podrás ver que la mayoría tienden a ser caros. Pero como me gusta mirar por tu economía, aquí llegan las buenas noticias. Aunque un alimento sea más caro que un pseudoalimento, el primero va a evadirte de comer algo durante más tiempo, por lo tanto, ahorrarás dinero.

Está demostrado que la proteína (carnes, pescados, huevos) tiene los mejores índices de saciedad… con permiso de la patata.  Esta precisamente, va a ser nuestra mayor aliada. Por su saciedad, su versatilidad en la cocina, y su precio. Piénsalo, si tuvieras mucho dinero, te gustaría comerte un filetaco de medio kilo y quedarte tan ancho. Pero si tienes 5€ para comer, lo vas a tener complicado. Te recomiendo que seas conservador en las cantidades de patata. Añadiendo tan solo 200g, podrías reducir suficiente el hambre como para comer 200g de carne y quedar igual de saciado.

Lo segundo más importante es el aporte de vitaminas y minerales. Si me dices que podrías comerte 500g de entecot, no tengo dudas. Ahora, si se trata de comer 500g de hígado…me va a costar mucho más creerlo. Tu cuerpo reconoce las vísceras como un alimento muy nutritivo, y va a disparar tu nivel de saciedad al comerlos. Tanto que con comer 200g ya no querrás comer ni postre. Y espera para tener hambre…que ¡se te van a quitar las ganas de merendar!

He elaborado una lista de alimentos relacionando el índice de saciedad y su precio para que puedas adelgazar gastando menos. Huye de los que venden productos para adelgazar. Adelgazar debe ser por axioma más barato que engordar, lo mires por dónde lo mires. Si alguien te dice lo contrario, miente.

Alimento Precio ración Nota
agua                  0,01 € A veces comes cuando en realidad solo tenías sed
patata cocida                  0,10 € El almidón de la patata cocida cuesta digerirlo
legumbres                  0,60 € También cuesta digerirlas, por lo que te mantienen lleno
vísceras                  1,00 € Muy ricos en vit. y minerales, por eso un poco basta
caldo huesos/espinas                  0,30 € Como el agua, pero con vit y minerales que saciarán más tiempo
café/infusiones                  0,10 € Al tomarlas calientes, sacian y ayudan a quemar grasa
avena                  0,10 € Mezcla de fibras muy saciante y energética
acelgas                  0,40 € Cunden mucho para lo que cuestan al utilizarse toda la planta
espinacas                  0,80 € crudas sacian más que cocinadas, aunque sientan peor
lechuga                  0,20 € Muy barata. Una ensalada de 1º plato y comerás menos
huevo                  0,20 € Muchas vit y minerales = el cuerpo corta la señal de hambre
aceite                  0,15 € Puede parecer caro, pero cunde mucho
algas                  0,20 € Al igual que el aceite, un kilo es caro, pero cunde mucho

Incluir alegremente estos alimentos en tu dieta, tendrá 2 efectos positivos:

Por un lado, te sentirás más saciado y querrás comer menos, y menos veces. El efecto secundario es que adelgazarás irremediablemente.

Por otro, tendrás un muy buen aporte de vitaminas y minerales. Esto es importante para regular el hambre a la baja y para gozar de mejor salud en general.

Seguramente haya más alimentos baratos y muy saciantes, no están todos. Solo quería poner en la mesa unos ejemplos, muy comunes, y fáciles de conseguir.

¿Si la proteína (carne/pescado) es lo más saciante por qué no está en la lista?

Si te fijas bien, sí que hay proteína. Legumbres, vísceras, caldo, huevo, incluso la avena tiene proteína. Pero en esta lista he preferido excluir los cortes magros de la carne y los pescados, pues son bastante más caros. El salmón, las sardinas o el bonito son muy saciantes, aparte de por su alto aporte de proteína, por el Omega3. Un ácido graso que el cuerpo necesita y que recompensa con una sensación de relajación muy placentera.

¿Por qué no incluyo fruta?

Siempre va a ser más saciante que un bollo, o incluso que un yogur, pero al haber tanta variedad de frutas y tanta variedad en el índice de saciedad entre unas frutas y otras, he preferido no poner ninguna. Eso no quiere decir que no comas fruta, al contrario, la fruta es el mejor alimento que puedes comer. Si bien es cierto que no me comería 2 mangos en el mismo día, por su alto contenido en azúcar, tomar una fruta (no un zumo) antes de empezar a comer, aumentará la saciedad y querrás comer menos.

pseudoalimento muffin abuela

¿Qué es un pseudoalimento?

Recientemente, una corriente muy actualizada de nutricionistas, están mejorando mucho la alimentación de la gente a la que llegan. La mayoría sufren de efecto pendular, pero tienen una cosa en común. Todos identifican bien un alimento y un pseudoalimento , pseudoalimento , pseudoalimento , pseudoalimento , pseudoalimento pseudoalimento. Y todos tienen claro que es mucho mejor una dieta basada en productos frescos que en productos procesados.

Mi intención es ayudarte a identificarlos, no en internet, sino en el súper. Ahí donde el neuromárketing hace su agosto, accediendo a los lugares más vulnerables de tu mente. Y además, te daré herramientas para poder hacer frente a su tentadora oferta, antes de llegar a caja.

Un alimento, según la RAE está ligado con la nutrición, o sea, que para ser alimento debe nutrir. Nos podríamos quedar con cualquiera de las 3 primeras acepciones, pero en todo caso debe quedar claro que se trata de comida y bebida IMPRESCINDIBLE para la vida. La única bebida imprescindible está claro que es agua. Así que nos centraremos en la que parece que plantea más problemas, la comida.

Un pseudoalimento, por el contrario es todo aquello que tiene forma de comida, huele y sabe a comida, incluso a veces mejor, se puede comer, pero no nutre, o en algunos casos “desnutre”. Y es por esto que cuanto más limites su consumo, más va a mejorar tu nutrición, tu salud… ¡y tu bolsillo!

Grupos de pseudoalimentos pseudoalimento

Es importante no caer en la banalización de que si viene en caja es malo, y si me lo han despachado es bueno. Hay que huir de la dicotomía del bueno y malo, para empezar a pensar en mejor y peor.
Está claro que lo mejor son los alimentos frescos y lo peor los alimentos ultraprocesados, pero hay un amplio abanico entremedias que debemos conocer. La regla general es: si hay mucha variedad sobre un mismo producto, es más probable que sea un pseudoalimento.

Lácteos pseudoalimento

No hay mayor variedad respecto al mismo origen de un producto que los lácteos. Pueden ocupar todo un pasillo de supermercado (a veces dos) y tienen ofertas sugerentes casi todas orientadas a niños.

De este pasillo son alimentos: leche, queso, yogur natural, nata y mantequilla. Dentro de estos los habrá mejores o peores, pero una cosa está clara: si tienes leche, los puedes hacer en casa. El resto son pseudoalimentos: leche desnatada, leche condensada, queso light, actimeles, batidos, yogures de sabores, petisuis, bebidas de leche y fruta, y toda la amplia gama que no quiero relacionar por no aburrir.

Algunos trucos para diferenciarlos:

  • Un yogur es leche y fermentos lácticos, si tiene más ingredientes no es yogur. El yogur griego además tiene nata y al ser considerado un alimento, no lo vuelve malo. Y tiene 4-5g de azúcar por 100g. Si el que coges tiene más, desconfía.
  • El queso es básicamente, evaporar el agua de la leche y utilizar la lactosa para fermentarlo y cuajarlo, para dejar solo la proteína y la grasa. Si ves un queso bajo en grasa, no es queso, es otra cosa.
  • La mantequilla es la nata centrifugada y ya la usaban en la antigua mesopotamia. Por el contrario la margarina… son diversas grasas mezcladas (principalmente de girasol y palma), homogeneizadas, batidas, emulsionadas, menos mal que hidrogenadas ya no.
pseudoalimento alimento procesado
Une lo peor de ambos mundos

Zumos

Esta va a ser mucho más corta. Muchísima variedad, al igual que con los lácteos, es igual a producto muy procesado.
Los tienes con azúcar añadido o sin él, de todos los colores, olores y sabores, en distintos formatos y envases, con pulpa o sin ella. ¿Cómo se diferencian? Muy fácil, no hay uno decente. No los compres. Mejor no vayas por este pasillo.<<Pero hay algunos que conservan la pulpa>>. Prueba a comprar uno y hacer uno en casa. Si no eres capaz de diferenciarlos con los ojos cerrados, tienes un problema.

Embutidos

Sí amigos, lo siento pero los embutidos son pseudoalimentos. Quizá no todos, pero como podéis comprobar, si miráis la estantería refrigerada del súper, hay muchos de un mismo origen…desconfía.
Para todos los amantes del bacon y el jamón ibérico tengo que decir una cosa: es mejor evitarlos, aunque son los mejores que puedes elegir. En esencia el jamón serrano es la pata del cerdo bañada en sal para secarla y así poder conservarla. El procesado no es gran cosa y el conservador es sal común. Si además el cerdo en cuestión ha comido bellotas, incluirá el ácido graso esencial Omega6 que es necesario incluir mediante la dieta. No apto para todos los bolsillos…

El bacon es la panceta ahumada…pero ¡ten cuidado! Dependiendo de la marca puede tener mayor o menor proporción de producto. ¿Cómo? Pues que es muy probable que solo sea panceta entre el 90 y 96%. ¿Y el resto? Pues depende…puede ser azúcar, agua, conservantes, etc. Y este es el principal problema del embutido, y por eso está clasificado como pseudoalimento.

Si quieres comprar embutido, mira la etiqueta. Puedes llevarte un susto cuando leas que un paquete llamado “Delicias de pavo” tiene un 40% de pavo. El resto será una larga lista de agua, conservantes, estabilizantes, gelatina, almidón de patata, etc. Es decir, que estás pagando a precio de pavo, un 60% de agua, gelatina y un sinfín de cosas que no sabes lo que son. Y no solo es tirar el dinero, si además lo compras para comerlo será tirar tu salud.

pseudoalimento ultraprocesado
60% pavo, 40% mierda

Otra desventaja de comprar embutido… ¿has pensado cómo lo vas a comer? ¿En un bocadillo? El pan de hoy en día es otro pseudoalimento y es mejor evitarlo, aunque esto merece capítulo aparte.

Productos de desayuno

Hemos llegado, esta es la categoría que da ingentes beneficios a las empresas de productos procesados, a costa de venderte trigo, remolacha y palma transformados a más no poder. Piénsalo por un momento. En un estofado se ven claramente los pedazos de carne y las patatas. Ahora detengámonos en una caña de chocolate. ¿Reconocerías los ingredientes que tiene?

pseudoalimento bolleria industrial
ingrdientes principales de cualquier bollo

Más allá del grado de procesamiento, peligrosos son los ingredientes con los que está hecho.
El trigo es un cereal muy bajo en nutrientes y alto en calorías, que además lo refinan quitándole la cáscara, para que no aporte saciedad y quieras comer más. Además de gluten, contiene otras sustancias que junto con la desnaturalización que sufre, nuestro organismo no reacciona nada bien frente a ellos.
La grasa refinada (esto no lo dicen) de palma es de las peores grasas que puedes consumir, junto con las hidrogenadas (trans).

Este pasillo también es mucho mejor evitarlo. Cereales, galletas, bollos, croissants, palmeras, conchas, nocilla. No es que no haya nada bueno, es que es todo malo. Sólo hay algo que quizá se puede salvar, aunque a veces ni está en este pasillo. La avena es un cereal, pero a diferencia del trigo no tiene gluten -si tiene es por contaminación cruzada, perjudicial solo para celíacos. Si eres celíaco prueba a comprarla ecológica- ni causa ninguno de los otros problemas intestinales asociados al trigo refinado. Normalmente los copos de avena es el grano, machacado con una plancha. Con cáscara sería integral, o sin ella. Como siempre la avena integral aporta más saciedad, aunque también menor absorción de nutrientes. Puedes variarlas y prepararlas de diferentes formas, según la que más te guste. Por favor, no me refiero a las galletas de avena. No las compres aunque ponga en el envase que son sanas, o digestivas, o algo así. Si no me crees, coge un paquete y lee los ingredientes.

Bolsas de snacks

Bienvenidos al delicioso mundo del glutamato monosódico. Bocabits, doritos, gusanitos, fritos, pelotazos, pringles y un sinfín de bolsas de productos derivados del maíz con un potenciador del sabor (E-621) que nos va a hacer despreciar los alimentos naturales, pasando a desear únicamente más del producto que lleva esta sustancia. ¿Por algún momento os ha recordado esto a algo? Pues eso es precisamente lo que es.
Hay algunos que no llevan esta sustancia y no son tan malos: aspitos y patatas fritas (no todas). Ojo, siguen siendo malas elecciones, pero si tienes que elegir algo de ente toda esta sección o tu hijo se pone muy pesado con que quiere algo de esto, estas son las opciones menos perjudiciales.

pseudoalimento
bolsas de glutamato con forma de alimento

Después entraría en la categoría de alimentos un snack que suele estar en esta sección, medio escondido que son las cortezas de cerdo. Mejor si están fritas en la propia grasa, aunque en aceite de oliva también vale. Y aquí podemos encontrar también aceitunas, y toda clase de encurtidos. Esto serían alimentos con un procesado leve. Además de que sí producen saciedad, los encurtidos tienen un saludable efecto prebiótico.

A veces están en esta sección ya veces en otra. Se trata de los frutos secos. Estos snacks son saludables por sí mismos, y solo tendrás que tener cuidado si quieres reducir las calorías de la dieta. Son altamente calóricos y debido a que les suelen echar mucha sal, pueden causar un desequilibrio sodio/potasio. De ahí que queden muy bien en una ensalada. Yo los prefiero comprar tostados y sin sal.

Dulces

Tenemos ganador. En casi todos los super/hiper mercados se encuentran las chuches justo antes de la caja. ¿Por qué? Porque es donde vamos a esperar mientras nos toca el turno de poner las cosas en la cinta. Y qué hace el demonio cuando no tiene que hacer… ¡alarga la mano y coge dulces! Sin ninguna piedad, los gerentes de los súper saben que los niños (y los no tan niños) no pueden resistir la tentación de estar mirando las chuches y no coger.
Esto lo debes tener bien claro, con las otras categorías había excepciones, con esta no. Los chicles, palotes, regalices, gominolas, flashes, pica-pica son tan malas como parecen y deben salir radicalmente de la dieta. Son venenos tipo droga que excitan tanto los sentidos, que perdemos la sensibilidad que nos permite asociar sabor a nutrición, de los alimentos.

pseudoalimento golosinas
trampas cazaniños

Resumen

Se podría profundizar y afinar mucho más, pero si tienes en cuenta estos grupos, y evitas los pasillos mencionados, habrás conseguido una mejoría en tu dieta del 80%.

Hoy te voy a proponer un reto: la próxima vez que vayas a la compra elige un pasillo por el que no vas a pasar. Así, a partir de ahora, ve tachando los pasillos por los que no pases. En teoría en 6 semanas habrás conseguido esa mejoría del 80%. Además, si consigues estar 6 semanas lejos de las tentaciones, te darás cuenta que has bajado considerablemente de peso y de cintura, sin pasar hambre. Espero que a estas alturas ya sepas por qué.