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salmon en oferta

¿Cómo reconocer una oferta?

“La información es poder” –Francis Bacon.

Dicen los duchos en economía, que en toda negociación o intercambio de bienes, se manejan dos tipos de información. En realidad son dos conjuntos distintos de información. Una pública y otra privada, para cada parte de la negociación. ¿Esto qué quiere decir? Que cuando un negocio (supermercado, tienda, etc) pone algo en oferta está haciendo pública una información, pero… ¿está ocultando otra? Evidentemente.

Lo que quiere hacer público cuando cuelga un cartel de oferta u oportunidad sobre un producto es: compra el brócoli, sólo cuesta 1€.

brocoli en oferta
¡Solo 1€! ¿barato?

La información oculta puede ser: tenemos excedente de brócoli, y queremos deshacernos de él. Pero nos costó tan caro, que tenemos que venderlo caro para poder ganar algo. Entonces depende de ti, reconocer si realmente lo están liquidando, o si quieren sacar beneficio abusando de tu ignorancia. ¿Cómo? Muy fácil, con información…

Casos prácticos

Imagina que la información que manejas es la siguiente: <<no sé cuánto vale el brócoli, así que si me dicen que 1€ es barato, será verdad. Han puesto un cartel de oferta, o sea que estará más barato que de costumbre>>. En este caso será fácil aprovecharse de ti. Sin embargo, imagina ahora que tu información es esta:<<la media del precio del brócoli en las tiendas del barrio es de 1,85€/kg. Si me están vendiendo 1/2kg por 1€, realmente es más caro, son 2€/kg>>. En este caso, podrás tomar una mejor decisión. Si además sabes que ahora no es temporada del brócoli, sabrás que será de invernadero. Por lo tanto, no será tan bueno como si fuera cultivado al aire libre.

Por poner otro ejemplo, vas a la sección de conservas y te encuentras lo siguiente:

oferta anchoas
Misma anchoa, distinto precio

30g de Anchoa son 2€, mientras que 45g son 3,40€. ¿Alguien sabe explicarme porque esos 15g son 1,40€? Ponen un envase bonito, le colocan una etiqueta amarilla, y zas, ¡vendido! ¿Realmente las matemáticas son tan complicadas? Sólo he hecho un par de restas.
Es la misma marca, y para aquellos escépticos, compré ambos envases y se los serví a unos amigos que vinieron a cenar. Ni ellos, ni yo fuimos capaces de notar la diferencia (tengo que decir que mi amigo es de Santander). De hecho entras en su web, y la única diferencia que ellos mismos hacen entre ambas, es que las azules son bajas en sal. ¿En serio?, ¿pueden un par de gramos más de sal inflar el precio 0,40€?, es un 13% más. Yo creo que no.

La causa

Es conocido que grandes superficies como Mediamarkt suben los precios de los artículos el día antes del “día sin iva”, haciendo que la rebaja no sea un 21%, si no un 12%, un 7%, o a veces nada. Pero no es tan conocido cómo un súper/híper vuelven llamativo un producto enmascarándolo como oferta, cuando en realidad no lo es. ¿Por qué querrían engañarte? Como ya he dicho los súper en general y los híper en particular, no son hermanitas de la caridad. No es que busquen engañarte, únicamente buscan su propio beneficio y unas veces estará alineado con tus intereses y otras no. Eso les da igual. No se guían tanto por la calidad de los productos, si no que tienen fórmulas matemáticas para colocar cartelitos de oferta, en función de un montón de factores, que no te dicen.

Por ejemplo, si han comprado un producto muy caro, por lo que sea –coyuntura de mercado, estado de la mar, baja temporada del producto– y lo ponen a la venta un 10% por debajo del precio esperado de venta, le colocan un cartel de oferta. Tú que antes, has pasado por otra tienda y has visto que el mismo producto estaba más barato, no has caído en su trampa. Pero si sólo tienes la información de ese súper, perderás dinero. Generalmente el precio que marcan depende de los proveedores, y tú no tienes la culpa de que tengan un proveedor más caro.

La importancia de las temporadas

Otro factor importante, sobre todo en pesca, frutas y verduras, es la temporada local del producto. Si quieres comer bonito en abril o sandías en febrero, vas a tener que pagar un alto precio por una calidad bastante pobre. En España tenemos la ventaja de tener una grandísima variedad de animales y plantas en cada temporada, que nos permite poder seleccionar las mejores de nuestra región.

Es tu responsabilidad buscar estos productos, aunque sólo sea por deferencia a los países donde no tienen esa opción. Imaginad la cantidad de fruta o verdura que son capaces de cultivar al aire libre en Canadá, Suecia, o Arabia.

Busca las temporadas de los productos, dentro de tu zona relativa y focaliza tu compra semanal en función de eso. No se trata de no salirte de un radio de 100km, como dicen muchos para reducir la huella ecológica. Reducir la huella ecológica es importante, pero limitarte a 100km, 250, o una cantidad concreta, me parece irracional.

No se trata de pensar en una frontera, si no de reducir. Si vivo en Cádiz será mejor comer boquerones, gambas rojas, y pescadilla, que atún, salmón o nécoras. Si vivo en Toledo, será mejor comprar carne de la sierra de Madrid, que de ternera gallega. O mejor todavía, comer cordero. Si te gustan los plátanos, canarias está muy lejos sí, pero… ¡mucho más lejos está Costa Rica!

Las temporadas no sólo afectan al precio, sino también a la calidad. Por ejemplo, si compramos carne de ternera alimentada con pasto, ¿cuándo será la mejor época? Pues obviamente en otoño, porque habrá estado todo el verano pastando en los campos, que es cuando más fértiles y llenos de pasto están. Al igual que la leche no homogenizada. El animal habrá producido una grasa de leche mucho más nutritiva cuando había gran cantidad de alimento nutritivo. Las empresas que comercializan estos productos, cortan la hierba y la secan para conservarla y dársela al animal a lo largo del año, pero no va a ser igual. Evidentemente es peor darles pienso, que entonces, va a dar igual la época del año.

Análogamente llega un momento hacia finales de verano en el que las sardinas han llegado a acumular una gran cantidad de grasa. Buena parte de esa grasa es Omega3 y por lo tanto van a estar más jugosas y van a ser mucho más nutritivas.

Entonces, ¿cómo reconozco una buena oferta?

Pues…lejos de descubrirte la penicilina, ya te adelanto que te va a tocar currártelo un poco. Nadie nace sabiendo, por lo que si quieres ahorrar en el carro de la compra te va a tocar moverte. Yo vivo en Madrid y te podría recomendar qué hacer en Madrid, pero no en cada zona del mundo.

Mi recomendación es que compares. Que recorras el barrio en busca de comercios pequeños. Si, como a la mayoría, te falta tiempo, puedes hacer cada vez la compra en un sitio distinto. Y comparar precios, calidades y cantidades.

Aunque no siempre compres lo mismo, puedes ir mirando los precios de lo que sueles comprar. Sobre todo de los productos que más compres. Que si no lo sabes ya, deberían ser: verduras, frutas, pescados, carnes, huevos, frutos secos, etc. Las legumbres, con lo que cunden, se va a notar poco, a no ser que seas vegetariano o te gusten especialmente.

Por ejemplo, a mí me gusta comprar los huevos ecológicos. Los tienes en una tienda de barrio a 2,50€, en el súper a 2,35€. Yo ante estas dos opciones quizá optara por la tienda de barrio, pues por esa pequeña diferencia apoyo el pequeño comercio local. Pero es que descubrí un herbolario a 500m de casa que los tiene a 1,95€. Adivinad dónde los compro. Consumo, de media, 2 docenas a la semana (somos 5 en casa). Por lo que de comprarlos en un sitio u otro, me ahorro de media 10€ al mes. ¡Y esto solo en huevos!

Ahora estamos en septiembre, por lo que la fruta que estará más barata es: sandías, melones, melocotones, nectarinas, ciruelas. Está acabando la temporada de estas frutas, por lo que es el mejor momento para comprarla. He llegado a ver sandías a 1,20€/kg en junio cuando ahora en la misma tienda el cartel indica 0,39€. ¡Una rebaja del 70%! Y aun así, las compro en el mercadillo a 2€ la sandía de 8kg…

Si ahora ves espinacas baratas…desconfía. O son de invernadero, o de hidroponía, o algo así. Si para ti está bien, perfecto, pero quiero que seas consciente de ello, y que no abusen de tu buena voluntad.

Recomendaciones

  • Antes de ir a hacer la compra, haz una lista (con el tiempo lo harás mentalmente) con los productos que están de temporada. Generalmente el momento óptimo es cuando está acabando la temporada, pues lo que no se haya vendido generará un excedente que se intentará vender “a toda costa”, o sea más barato, antes de congelarlo para ir vendiéndolo durante el resto del año. Y el peor momento…justo antes, pues la gente está esperando la nueva remesa nacional local para hacer acopio. Y como ya dije antes, a mayor demanda y menor oferta, mayor precio. ¡Ojo! Habrá quien intente pasar producto de la antigua temporada congelado, haciéndote creer que es de nueva temporada, sacándole un beneficio tremendo. No caigas en la trampa.
  • Cuando estés ante un cartel de oferta, párate a pensar en cuánto te suele costar cuando no está de oferta.
  • Haz las comparaciones siempre en las mismas unidades del producto precio/kilo, precio/litro, etc.
  • Cuanta más información tengas mejor. No compres siempre en la misma tienda, y mira los precios de lo que vas a comprar, así como de las cosas que sueles comprar en otro sitio.
  • Tampoco te obsesiones con buscar el precio perfecto o la ganga, es una carrera de fondo y lo que importa es el balance mensual.
  • Donde más te conviene esforzarte es en lo que más compras. Si un día están en oferta los bastoncillos para los oídos y te ahorras 1€ está muy bien. Pero realmente, ¿cuántas veces los compras? Seguro que muchas menos que peras o incluso lentejas. Si te ahorras tan solo 0,10€ en un kilo de peras cada vez, tendrás 1€ en un par de meses. Y un paquete de bastoncillos te dura más…

Ejercicio

¿Cuál de estos productos te parece más barato?

cual es la oferta
¿con qué ahorras más?

La respuesta en el próximo post

comer barato despiece ternera

¿Cómo comer barato?

Para comer barato es necesario tener apertura de mente. Si siempre comes filetes a la plancha y pescado al horno, te va a salir muy caro… Entonces, ¿la ley de la oferta y la demanda aplica también a la cocina? ¡Premio! Aplica y con un incentivo, las temporadas. comer barato , coemr barato , comer barato , comer barato , comer barato

Todos tenéis claro cuándo empiezan “las rebajas” de verano y las de invierno en El Corte Inglés. Lo hemos visto anunciar todos los años, varias veces… Pero alguna vez os habéis preguntado, ¿cuándo empiezan las rebajas de la comida? ¿Eso existe? ¿Os limitáis a comprar todo lo que ponen en el súper con el clásico cartelito amarillo de producto en oferta? Si es así, probablemente no compréis lo mejor, si no lo que el negocio en cuestión quiere que compres.

Alguna vez he comentado que no me gustan las listas de la compra. Sí, pueden ser una herramienta útil, para huir de los productos innecesarios al planearlo en casa, sin distracciones. No obstante, si te ciñes exactamente a eso, podrías desperdiciar una gran oportunidad. Yo solo apunto en la lista de la compra productos no comestibles, por ejemplo: jabón, servilletas de papel, escoba, etc. O productos que consumo con relativa frecuencia y sean poco susceptibles de caer en oferta: leche fresca, huevos, arroz, avena…

En cuanto a la comida, generalmente aplican las mismas reglas: si poca gente lo demanda, el precio de la oferta baja, y si mucha gente lo demanda o la oferta es limitada, el precio sube. Obviamente si requiere más mano de obra, será más caro, pero eso no invalida la primera regla. Como lo que más gusta es el solomillo y hay poco, es muy caro. Al igual que el pescado salvaje, que cuesta más pescarlo, que el de piscifactoría. Pero por otro lado aplica otra regla: si es un producto raro tiene poca demanda, pero el riesgo de no venderlo puede subir el precio. Por ejemplo la carne de ciervo, o de jabalí.

Cómelo todo comer barato , comer barato

Es importante ampliar la visión de la cocina a todo animal o planta. Pero más importante aún es aprovechar todas las partes del animal o de la planta. En general comparto la visión de Marcos, de recuperar parte de nuestro pasado más antiguo. Donde no era coherente comerse el solomillo de un antílope y tirar el resto, porque no estaba tan jugoso…A parte de la carga ecológica y moral, que implica descartar por sistema las partes culturalmente menos vistosas, no resulta ni económico ni saludable.

Aquí traigo una lista de comparación de precios de las partes de un mismo animal muy común, la vaca:

comer barato ternera
Cuadro de precios de despiece de ternera

Como veis las vísceras son más baratas que el músculo, y cuanto más magro y tierno sea, más caro. De esta manera lo más caro es el solomillo y lo más barato…los huesos.  En algunas carnicerías hasta los regalan, si compras algo más.

Solo hay una diferencia entre disfrutar comiendo un entrecot y unos sesos. Saber cocinar. Un filete lo tiras a la sartén y lo único que tienes que hacer es no dejarlo como una suela. La asadura, sin embargo, si sólo la echas en la sartén con aceite y sal, no la vas a disfrutar.

Como dije al principio no aplica sólo a la carne. Las verduras también son segregadas y mutiladas sin piedad, a pesar de los múltiples beneficios que pueden ofrecer sus partes menos favorecidas. ¿Alguna vez habéis pensado qué podéis hacer con las hojas que acompañan a los rábanos? ¿Y con la parte más verde de los puerros? Ve más allá, la semana pasada aprendí a aprovechar las raíces de los puerros. Si son largas –más de 3 cm- puedes lavarlas bien, y usarlas como si fueran gulas. ¡Te va a sorprender su textura!

Me voy a despedir con una receta que me sorprendió. Acostumbrado a hacer las vísceras encebolladas, me salí del guion para hacer otro plato bien sencillo.

Riñones con champiñonescomer barato , comer barato

Ingredientes (2pax):

~500g de riñones de cordero (2€)

2 cebollas medianas (0,50€)

200g champiñones (2€)

Aceite y sal

Tomillo y romero

Coñac y cerveza (opcional)

  1. Corta en dos mitades los riñones, o si son grandes en 4 y ponlos en un bol con agua.

  2. Déjalos diez minutos antes de cambiar el agua y déjalos otros diez minutos.

  3. Escúrrelos y ponlos a macerar, en un majao de tomillo, romero y aceite. Si quieres, añade ahora un chorrito, generoso, de coñac y remueve bien. Déjalo reposar tapado.

  4. Corta los champis en cuartos u octavos intentando que queden del mismo tamaño que las mitades o cuartos de los riñones.

  5. Cortar las cebollas en brunoise de 1 o 2 cm.

  6. Una vez llevan los riñones 30 minutos en unte, pon una sartén a fuego fuerte, echa aceite y cuando va calentando, echa los champis baja el fuego y a los 2 minutos echa la cebolla. Ya sabes que puedes elegir si dorarla o no. Remueve, de vez en cuando, para que dore igual por todos lados.

  7. Una vez ha dorado, y empieza a pegarse a la sartén, echa un poco de cerveza y espera a que reduzca.  Si no tienes, o no quieres echar cerveza, puedes echar caldo de huesos, o sino, salta al paso 8.

  8. Cuando ha reducido casi todo, echa solo los riñones escurridos –pero no lavados- y reserva el resto, sal al gusto y sube el fuego para que tuesten un poco.

  9. Cuando van tostando, baja el fuego y echa el contenido del bol y si tiene poco jugo, un poco más de cerveza. Déjalo cocer tapado a fuego lento unos 10 minutos vigilando que no se consuma todo el caldo.

comer barato visceras
riñones con champiñones

Si dejas de lado los prejuicios, disfrutarás de un plato bueno, rico…y ¡barato!, por poco más de 2,50€.